martes, 1 de septiembre de 2009

Cómo evitar que me despidan

Aunque seamos los mejores haciendo una labor, nunca estamos seguros de ocupar un puesto para siempre porque bien dice el refrán: "Nadie es indispensable en esta vida". Tenemos que estar pendientes para que no seamos despedidos, por esta razón toma nota de los consejos que te daremos a continuación:

Hazte amigo de tu jefe. Muchas veces no nos despiden porque seamos excelentes trabajadores, sino porque nos llevamos tan bien con el jefe que éste no se atreve a despedirnos. Tomando esto como referencia, debes hacerte amigo de tu empleador y convertirte en su mano derecha. Si quieres saber más acerca de este tema, checa un artículo que tenemos sobre "cómo convertirte en amigo de tu jefe".

Sé cuidadoso con las responsabilidades que adquieres. Obviamente un jefe agradecerá que asumas responsabilidades y eso es lo que debes hacer, sin embargo debes ser cuidadoso con las tareas que te tiras a cuestas. Asegúrate de que podrás cumplirlas.

También puedes usar la siguiente táctica: Si en algún momento nadie quiere hacer un proyecto tenga fin, por favor y tú sabes hacerlo, ofrécete diciendo que harás tu mayor esfuerzo para hacer esa difícil labor que no te corresponde. Al final, tu jefe te amará.

No te metas en chismes. Si alguien está hablando mal de tu jefe, apártate inmediatamente. Es posible que tus compañeros te odien pero no te involucrarán en comentarios o chismes. Asimismo, no hables tonterías de ningún otro empleado para que no caigas en problemas.

No pierdas el contacto con quien te contrató. Esa persona que dijo sí, confió en ti por alguna razón, así que úsalo como aliado, mantenlo al pendiente de tus logros y siempre trátalo bien para que siempre sea tu hombro en caso de algún conflicto.

Hazte indispensable. Muéstrate dispuesto a ayudar y trata de manejar más del trabajo que te corresponde, pues si sienten que eres útil no te despedirán. Además, si necesitan recortar personal preferirán a alguien que pueda hacer varias labores.

Ten cuidado con las discusiones. Trata de tener un corazón duro y no te sientas demasiado mal por discusiones que se susciten en el trabajo. Esconde sentimientos continuos de frustración ya que una persona con mala cara cansa a los demás, sin importar lo bueno que puedas llegar a ser.

Aparte de todo lo mencionado anteriormente, recuerda tener siempre una buena actitud y sonreír para que se sientan contentos contigo. Nunca te despedirán si haces bien tu trabajo y traes alegría a tu alrededor.

Cómo hacerse amigo del jefe

Las amistades que hacemos en el trabajo deben tomarse con pinzas y mucho cuidado para no cometer una morisqueta por querer hacer una gracia. Si estás leyendo este artículo muy probablemente eres de aquellos que saben la importancia de relacionarse con la "casta mayor" del equipo laboral y quieres hacerte amigo de tu jefe.

En primera instancia debes dejar de considerar a tu jefe como ese ogro que no tiene corazón, porque de seguro a él también le gustaría tener un amigo dentro de su grupo y no a un bulto de gente que le odia. Aprovéchate de eso y sé tú su mano amiga.

No olvides que tu jefe es la autoridad. Por ende, cuando quieras ganártelo mantén eso presente para que no te pases de "confianzudo". Debes aprender a tener una relación madura y no una de "lame pisos". A ver, checa estos pequeños consejos:
  • Trata de averiguar cuáles son sus gustos y llega al día siguiente con un comentario que le anime a hablar del tema. Por ejemplo, si sabes que su programa favorito lo transmiten los lunes, el martes puedes comentar que el capítulo estuvo buenísimo.
  • Muéstrale que eres una persona confiable, atenta y amigable, no sólo en el ámbito profesional sino en el íntimo.
  • Invítale a reunirse fuera de las paredes del trabajo. Si le gusta ir al cine, propón que vayan a ver una película de una manera cuidadosa para que no piense que le estás acosando. Planifica algún paseo que hayas averiguado que le encantaría hacer. En ese momento es posible que las barreras se caigan y puedas fraternizar con él.
  • Si en algún instante piensas que lo que dirás va a sonar forzado, piénsalo mejor y vuelve cuando consideres que vas a hablar como un amigo, no como un interesado. Recuerda que la gente tiene sentimientos.
  • Piensa en tu jefe como en tu madre. Es posible que suene raro, pero puedes funcionarte. No le digas las cosas que no le dirías a tu madre, trátalo con ese cariño pero también con el mismo respeto. No le comentes que fuiste de copas y por eso hoy no estás rindiendo ni que estás muy cachondo ese día.
  • No te involucres en chismes. Si tiene algo que decirte, escúchale pero no des opiniones de las que luego te puedas arrepentir, recuerda que también es tu jefe y de seguro también está estudiándote.
  • Olvídate de llevarle grandes regalos. Serás demasiado obvio y eso le caerá mal.
  • Si es posible, hazte amigo de su pareja de manera respetuosa. Si te ganas a la esposa, estás hecho.
Recuerda siempre mantener una sonrisa, ser atento y no olvidar que te contrataron para que seas eficiente en tu labor.

Qué hacer cuando perdemos un trabajo

La crisis económica es mundial, muchos países se han visto afectados, directa o indirectamente, por el desbalance económico de los últimos tiempos.

Muchas personas se han encontrado en un punto en sus vidas con deudas y sin trabajo. Y aunque es una de las situaciones más estresantes que puede haber, hay ciertas formas de que dicho proceso no sea tan traumático como normalmente es.

Tomando en cuenta el famoso pensamiento de Einstein, la crisis es un tiempo de oportunidades, hay formas de poder sobrellevar una situación tan difícil como es la pérdida de un trabajo.

El primer paso es aceptar la realidad. Muchas veces perdemos tiempo lamentándonos por lo inevitable. Si la pérdida del trabajo es un hecho, no vale la pena gastar energías tratando de negarlo, sintiéndose culpable o fracasado, o simplemente inmóvil por la situación. Se debe aceptar la realidad y empezar a sopesar las diferentes opciones y la situación en general.

El segundo paso es entender hasta qué punto la situación financiera de la persona puede verse afectada, ya sea por el pago de intereses, prestamos, necesidades básicas, etc. Luego, se debe formular un plan para poder cubrir las deudas y encontrar una forma de entrada financiera estable, ya sea por medio de un trabajo fijo, un negocio propio o trabajo a destajo. El plan debe estabilizar tanto las entradas como las salidas del dinero, evitando a toda costa que las salidas sean mayores a las entradas. Esto se puede lograr por medio del recorte de actividades, objetos y servicios innecesarios para así poder estabilizar la situación económica.

Finalmente, aunque sea difícil de lograrlo, debe haber una predisposición y un pensamiento positivo para encontrar pronto un trabajo, teniendo en cuenta que ningún trabajo deshonra y que en la gran mayoría de los casos hay oportunidades, solamente hay que tener la mente abierta para poder encontrarla a tiempo.

Como hacer un regalo empresarial

La elección de un obsequio dirigido a una empresa dependerá, entre otras cosas, de la relación que nos une y del motivo del regalo.

El dinero no es un factor del todo importante, en ocasiones el regalo más caro no suele ser el mejor regalo.

Este regalo se da por agradecimiento ante alguna situación. Se deberá envolver en un papel sobrio, preferiblemente liso, o con detalles muy pequeños o delicados.

Nunca debe faltar una tarjeta, en la misma consignaremos el nombre de la empresa que lo envía y una sencilla nota.

Si el regalo va dirigido a una persona en especial, es conveniente evitar que sea de origen gastronómico, sea comida o bebida. Esto es debido a que se desconocen los gustos gastronómicos de la persona a la que es dirigido. Siempre es mejor un ramo de flores o un pequeño adorno. Tampoco son buenas opciones perfumes, ya que es muy personal.

Otro detalle a tener en cuenta es que el regalo no debe ser demasiado “suntuoso” o importante, ya que se puede dar origen a ciertos comentarios e inclusive a pensar en un posible soborno.